Hoy fue un día especial, ya que pude ver a mi familia
paterna después de 4 semanas (desde mi cumpleaños), fue uno de los mejores días
de toda mi vida porque pude darme cuenta de algunas cosas y reírme de otras.
Por ejemplo, que mi papá me había dicho de encontrarnos en la estación de tren
para ir a lo de mi abuela, me había dicho más o menos la hora en que iba a
llegar el tren, me dispuse a ir con mi mamá hasta la estación Drago para
encontrarme con mi papá. Pero hubo un ligero inconveniente con el tema del
horario, ya que el tren de ellos se había retrasado y llegó uno del mismo lado
pensé que era ese tren así que me subí, (él me había dicho que estaban en el
último vagón),pero cuando me iba fijando en cada vagón, me iba dando cuenta de
que ese no era el tren correcto,(recibí una llamada de mi mamá), diciendo que
el tren de mi papá se había retrasado y que me bajara en Villa Urquiza, cuando
me dijo que me bajara ahí justo estaba llegando a la estación, entonces bajé y
esperé unos veinte minutos hasta que llegaran. Mientras que esperaba sentada en
la estación, veo que unas personas se me sientan al lado, estaban tan cerca de
mí que se podía escuchar su conversación, dos hablaban de sus viajes a Europa.
Pensé en hablarles y contarles sobre mi viaje de 15, pero no estaba muy segura,
así que no lo hice.
Quería escuchar música mientras esperaba, aunque en momentos
pensaba en que era mejor no sacar nada
porque no era seguro, con tantos robos, muertes, etcétera, preferí no
arriesgarme.
Cuando llegó el tren me subo a él desde el último vagón como
lo había acordado con mi papá. Al verlos me sentí bien, los extrañaba, quería
saber cómo andaban y que hicieron en la semana.
Cuando llegamos a lo de mi abuela, saludamos a todos, pero
faltaban personas que no podían estar presentes (mi tía Vanina, mi tío Adrián y
mi primo Ezequiel). Después de un rato largo y de haber almorzado, nos ponemos
a ver collares, aros, etc. En un momento veo una muñeca “Elsa”(de Frozen),que
era uno de los regalos del día del niño que le dieron a mi hermana, pero ella
ya tenía una igual así que mis tías intentaron cambiársela pero no lo
consiguieron, así que me dispuse a verla, la miré con tanta emoción, cariño,
que me preguntaron si la quería, hasta me puse a llorar, porque me acordaba de
cuando era chiquita y quería volver a serlo, pero también porque me di cuenta
de que no había madurado tanto como en parte pensaba y me hizo feliz pensar que
no era tan grande y que todavía había infancia, niñez como lo hay en cada
persona y ese es mi ejemplo para demostrar que aunque tengamos la edad más
elevada, jamás vamos a despedirnos de nuestra niñez aunque algunos así lo
crean, nadie es perfecto y nadie es tan maduro como dicen, adoro eso, no ser ni
tan infantil ni tan madura, soy ambas y eso es lo mejor de mí. Quise contar
esto porque hay personas que piensan que otras son inmaduras, en eso entro yo,
jaja. Porque soy de ver que la gente de cierta edad no se comporta como
debería, pero tengo que dejarlos que sean como ellos son, porque no tengo
ningún derecho a negarles esa libertad.
“Espero que mucha
gente pueda leer esto que escribo y que le sirva, como a mí me sirve cada vez
que lo leo y escribo, además solo tengo 16 años y tengo mucho que aprender y
que escribir. Gracias!!!”
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