No todos tienen una musa, pero yo
sí la tengo, mi musa es “mi vida, mis sentimientos y momentos”. Por eso elegí
un tema que encaja muy bien conmigo y es la ridiculez. Porque siempre, de
cualquier forma, me pongo en ridículo.
A veces, siento que mi
naturaleza, está a través de la ridiculez. Porque la mayoría de las veces, paso
por terribles momentos que quisiera olvidar, o mejor volver el tiempo atrás
para poder evitar esas humillantes circunstancias.
Todos creemos que es normal tener
nuestras situaciones de ridiculez. Pero llega un momento en el cual todo tiene
un límite.
En este preciso instante, no me
avergüenza decirles unos ejemplos míos. Por ejemplo: decirle al chico que me
gusta lo que siento por él a través de una carta; haber dicho una palabra, sin
haberme dado cuenta y que los demás se rían de eso por un largo tiempo, o alguna
caída y/o tropiezo. Estos son algunos de mis miles situaciones en las cuales yo
misma me humillo sin la ayuda de nadie.
También soy de pensar, que paso
los límites de la ridiculez, a veces, luego de que haya pasado el tiempo, me
río o me pongo a pensar en, porqué lo habré hecho y en qué hubiera pasado si no
hubiera sucedido el acontecimiento.
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